viernes 9 de julio de 2010

La dulce, lenta y dolorosa destrucción humana

     Hay una cosa que no termino de entender, ¿Dónde caen los sueños y las esperanzas de las personas? hay tanto vacío, tanto que ya es normal y cotidiano el sufrimiento, el dolor.
     Yo conozco poco el dolor, a penas algunos de sus matices, pero con lo poco que conozco puedo decir que, el dolor, está destruyendo el corazón de la humanidad.Todos hablan del temor al fuego que poco a poco, con lentitud destruye a un planeta,   pero yo le temo más a las miradas tristes, a la soledad de la humanidad; temo a la depresión y sus consecuencias.
     El verdadero enemigo, nuestra verdadera destrucción es la soledad, esa tristeza que nos consume y no hay lugar en el mundo donde te encuentres a salvo, no hay donde esconderse porque siempre te encuentra mirandote con esas miradas llenas de sonrisas, con su lengua afilada, esperando un descuido para besarte, hay que estar atento, porque aunque nada es para siempre, conocerás cada matiz de su engañoso fulgor, el dolor abrirará tus venas y lo que está en tu corazón se teñirá de lágrimas, tanto que serás capaz de cualquier cosa por librarte de él... Cualquier cosa por ser libre.
     Hay millones de colores en un alma triste, pero hay sólo uno que te fortalece contra ese monstruo tentador, un color que irónicamente es frágil, delicado, escurridizo, uno que todos lo días te hará cuestionarte, sembrará dudas, pero aférrate con uñas, con ojos, con el alma entera, no dejes escapar la FE, sólo ten cuidado porque muchas veces el dolor se viste de fe para desfilar delante de ti.

2 comentarios:

Mar y ella dijo...

Una reflexión que considerare ,cuando vea a la fe desfilar con algun difraz delante de mi...

Besitos..

Mariella

Gabriela clavo y canela dijo...

Muchacha!!!, me alegra leerte y que tus palabras sigan haciendo eco.
Como en espirales de caracoles...

Un abrazo.

gabriela